viernes, 14 de abril de 2017

BREVES POEMAS DEL BOSQUE











BREVES POEMAS DEL BOSQUE









I “El magisterio de la Rosa”

Ocaso perfumado en rosas silvestres,
Arrebatado  por los recuerdos de maestros de hondas decepciones
y de intermitentes desilusiones.
Combinación necesaria de agradecimiento y tristeza,
Pues hoy, ya duelen menos…
Sin embargo, prefiero el magisterio de la rosa.
Porque no esconde sus espinas, porque sus pétalos no confabulan
para herir indignamente las conciencias nobles.
Porque su rocío humedece la piel del que pena sed de justicia,
porque su rojo se intensifica ante la prepotencia del que odia.
No vuelvo más a las iras desquiciadas.
No vuelvo más a los odios que hastían la niebla más densa.
Vuelvo a la rosa y al rocío.


II “El cielo y el pino”
¿Qué busca el pino en las alturas?
Llegar a la noche y atrapar una estrella.
Probar la solidez de su corteza ante el sol de enero y la helada del invierno.
Moverse en la sinfonía de los vientos bravíos y no quebrarse
y bailar la danza del infortunio sabiéndose incandescente.
De todos modos, parirá piñas, llorará rocíos y vencerá la oscuridad del suelo.
Y volverá una y mil veces a enlazar sus ramas en el alba,
porque no hay condena que mate la libertad del que busca un cielo.


III “El canto del bosque”
En la soledad de un vuelo furtivo rozando la cima del follaje,
¿a quién le canta el ave en el bosque?
Arando el valle de las almas adormecidas, te adentras en las hierbas húmedas y espesas.
La mudez habita el suelo y las alturas libera tu canto.
Canto despiadado de un preludio rebelde.
Será que tus ojos alcanzan los espíritus sin rumbo.
Será que tu canto desafía el olvido de los corazones quebrados.
Sólo te calla el vivo recuerdo de tu nido en espera y un haz de luz robado del alba.
Y mañana ya no será tu canto,
porque el llanto de las almas liberarán su melancolía.
Será entonces el tiempo de la voz del poeta clamando la vida en la noche estrellada del bosque.