martes, 4 de septiembre de 2018

Colores del alma


Te pinto alma mía, para que tu inmensidad vea la luz en esta mañana.
Te busco colores fundidos en la hojarasca quieta y abandonada en un rincón de nuestra casa.
Y como en la paleta exaltada de un artista, cada matiz enfundado en tonos inquietos, te hablará con las fibras más desencarnadas y vivas.
El morado intenso te recordará que aún fluye sangre en tu interior con el ímpetu de quien lucha sus pasiones.
El azul perdido en la hoja que no termina de asomar, te dirá a viva voz que aún es tiempo de cruzar océanos y habitar noches perdidas adueñándote de la luz de cada estrella.
Los rojos – violetas de las simientes, te anunciarán la vendimia de tu entraña más sublime. Y entonces, florecerás bella, reservando tu cosecha sólo para los justos e hidalgos que enaltecieron tus días.
El amarillo seco que amalgama tanta vehemencia, dará el resguardo del nido que te espera para apaciguar la pena que hiere a tu ser eterno expandido en la vileza de un mundo que todavía te asusta.
Te descubro alma mía en el espacio más íntimo donde la bruma desvanece ante el sol más radiante de tu ser, porque aún es primavera. Te libero, al canto de las aves que buscan un cielo, para que te sientas acunada en sus perfectas sinfonías.
Y verás que con el hálito de tus ángeles renacido en el rocío de este amanecer y el verde tierno de aquella hojuela que se soñó nogal, la redención es perfecta.
Y entonces sabrás que antes y después de la existencia en este mundo habrás conseguido volar, colorida y sin prisa en busca de tantos sueños sepultados en la marea que te amarraba impiadosamente a una vida que no te pertenecía.
Pues bien alma mía, ahora que sos tiempo, música y poesía, atrapa las estelas luminosas de los astros y conviértelos en versos para que derritan la nieve que congelan las almas aún dormidas.
Y vuela mágica e invisible haciendo que tu vuelo abrace los espíritus aún diezmados por la desidia. Porque de eso se trata tu poesía, de lucha, de una proclama encendida y de una pasión rebelde y aún no vencida.


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